Todo esto viene a que el fin de semana pasado, el trío calavera (es decir, Diego y las hermanísimas) fuimos a ver las Torcas de Palancares en los alrededores de Cuenca. Estas Torcas se caracterizan por ser agujeros enormes hechos por el efecto del agua sobre terrenos de roca caliza (empezáis a recordar, ¿ehh?). Algunos de ellos pueden tener agua, formándose lagunas con colores diversos (y donde no se me ocurriría nunca meterme porque tienen que ser muy peligrosas).
Pues eso, que esta entrada es un pequeño homenaje a la entrada en el blog de Rydwlf “Infierno norteño”, ya que aunque el origen de estas torcas no es volcánico, bien que se adentra hacia los infiernos terrenales. Además, no es necesario irse tan al norte para verlas, con una hora y media en coche (desde los madriles, claro) ya puedes disfrutar de las mismas. En la foto, una de las torcas con agua.


