Ainsssss qué mal me ha sentado el regreso a los madriles...
En cuanto me bajé del avión: toma un kilito de más a las malditas cartucheras (bueno en mi caso, más bien a las patas de jamón). Luego todo mi entrenamiento de Chile a hacer puñetas (es decir que en vez de piernas tengo dos maderos). Total que parezco budita salvo que no me puedo sentar como él en esa posición de "hombre feliz" porque los pantalones no me caben y ya los rompo cada vez que tengo que levantar la pierna para subir un peldaño...
Ainsss, si es que no sé por qué la comida tiene que engordar tanto, con lo buena que está... En fin, que o me pongo a régimen o veo que para cuando regrese al curro no voy a tener qué ponerme (ya casi doy por perdido el hecho de que los pantalones negros me vayan a caber algún día). Además tengo que pensar en la maratón del año que viene y para eso tengo que conseguir una forma distinta a la redonda que tengo últimamente.
Así que nada, decidido: mañana mismo (es que hoy hay codillo de cena) me pongo el chándal y a régimen para ver si llego a la maratón de abril en plena forma: uno, dos, uno, dos, uno, dos...

